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domingo, 8 de febrero de 2009

El dirigible y el David en los carnavales de Montevideo


Así como un libro es la historia, lecturas y escrituras de muchos libros, reflexionaba Eco y Foucault y sus influencias se transformarán ad infinitum en las interpretaciones y metáforas que cada lector le añada, un film hace el mismo recorrido y si pasa a otros artes, usos y contextos, adquiere las formas de un bricolage y de la cultura, trama densa de significados, según definía un antropólogo. El dirigible es la pelicula que el realizador uruguayo Pablo Dotta estrenó en 1994. Es una metáfora sobre la historia y el ser del Montevideo y Uruguay decadente, en crisis ? al que alude ese dirigible de una arcadia feliz, representado por ese Palacio Salvo construido antes de que sobreviniera la crisis de 1929. La película era para pensar, difícil y abstracta, comentaron algunos cinéfilos, no se entiende fue la chanza de un gupo parodista en el concurso carnavalesco de 1996. No obstante, su gran valía cinematográfica cosechó premios en el festival de Salamanca y presentaciones en otros renombrados festivales europeos (Cannes, San Sebastian, etc) El caso particular de la foto de portada reúne además de la metáfora carnavalesca, pues los desfiles oficiales por 18 se largan desde ese punto de circunvalación de la plaza Independencia, a partir de la Casa de Gobierno, el Palacio Estévez; una "petit histoire" directa e indirecta con el director Pablo Dotta. Le fue regalada por el actor Pepe Vázquez, quien compró la foto al autor de esta crónica, días después del desfile inaugural de 1996, cuando yo realizaba un taller sobre murgas en facultad de Humanidades. Pepe, renombrado actor de las tablas uruguayas, en ese año fue invitado por la BCG para salir en carnaval en la que fuera su primera actuación en murgas y debut en carnaval.
El David formaba parte de la puesta y los desplantes "destapados" de la BCG, "aptos para todo tipo de público, políticos y sexo"según clamaba Esmoriz en 1995, en aquéllos carnavales de 1996: una escultura muy particular que se ve en el fondo de la foto, que exhibía sus atributos masculinos y que BCG llevaba al desfile, los tablados y el.....Teatro de Verano, faltaba más.


lunes, 12 de enero de 2009

"Al carnaval del Uruguay" Arcadia de tablados

"Al carnaval del Uruguay" vibraban las voces de Armando Orifice y sus Lecuona Cuban Boys al son de maracas, tumbadoras y trompetas, en canción-rumba que homenajeaba nuestras carnestolendas en los febreros de las salas de baile de los hoteles de la costa (Parque Hotel, Carrasco y Miramar). En las décadas de los 40 y 50 el carnaval del Uruguay era famoso en el mundo entero, el "más largo del mundo", visitado por artistas de renombre internacional que le escribían y dedicaban canciones y considerado una manisfestación entre otras de la Suiza de América. Los turistas de la región sobre todo inundaban sus desfiles oficiales, los corsos, las salas de baile y vegliones de los hoteles de la costa. Los grandes artistas bonaerenses de tango, orquestas y cantantes, porteños u orientales allá afincados (Pugliese, D´Arienzo,Canaro, Alberto Castillo) actuaban en las salas, bailes y tablados. Carnaval, no solo alargado en los tiempos de verano sino extendido en su geografía y espacio urbano montevideano. Este conjunto de rituales era colmado por la actividad noche a noche de las decenas de tablados populares que los vecinos construían en cada barrio hasta los confines de la ciudad. Unas acotadas estadísticas nos permitirán comprender someramente su dimensión de multitudes , movilización social y "ritual social total". Acotadas al abarcar solo Montevideo y el periodo de la historia mencionado: un promedio de 160 a 80 tablados (1945-1949); 47 a 24 salas de baile (1945-1953); 32 a 15 carros alegóricos en los desfiles y corsos (1945-1953); 14 categorías consursantes de conjuntos carnavalescos.
Las magnitudes de la fiesta no eran obra exclusiva del "populus". El municipio y la oficina de turismo promovían las carnestolendas fuera de fronteras, propagandeaban y cada vez más apoyaban económicamente, su esplendor. Entre 1926 y 1951 el monto de los premios subió de $ 1900 a $ 143000. A la expontaneidad, amateurismo, escasa profesionalización, reglamentos poco aplicados y espìritu ludista-catártico de las décadas anteriores le sucedió el digesto municipal y policial estricto, la reglamentación de todas las manifestaciones, la competencia por los premios y la búsqueda de los recursos de parte de los conjuntos para concursar. A la vez que consolidaba y disminuía unas magnitudes festivas alcanzadas en décadas anteriores, al hacerlas depender de los presupuestos municipales y estatales, prefiguraba la crisis posterior de los 60, al recortarse los presupuestos públicos. No obstante, el factor municipal, exclusivamente, no explica las causas de la involución de los 60: la baja de todos los números (tablados, salas, carros alegóricos y corsos); desaparición de categorías enteras y populosas (troupes, corales,máscaras y cuadros criollos); ¿un tiempo definitivamente en el pasado? Ni tampoco lo explica o solo en parte, los nuevos hábitos: la televisión, etc. Quizás las crisis económicas y político-sociales de la nueva década.

viernes, 9 de enero de 2009

El pandeiro está que arde o Vamos negra al Carnaval Tablados de la edad de oro





Por la década de los 50 estaba en la esquina, amplia "strada" y entrada a Piedras Blancas de Gral Flores y Cuchilla Grande (repro de abajo ; arriba un tablado de Rivera y Osorio, El David va a la escuela", febrero de 1934; El DÍA). Como dice la crónica lo construia el dúo Hernández-Scarone y era "otra tirada a premio" entre los tablados anotados, repartidos entre las seis zonas de Montevideo. Allí quedaba por las noches sin que nadies lo destruyera comentan los memoriosos "hoy sería imposible" como si afirmaran lo del título "otros carnavales y otra gente". Compartió durante años las apetencias del numeroso público de estas barriadas con el tablado Piedras Blancas, el decano y con los informales e imprevistos que cada año se levantaban: Las Carátulas frente al cine Piedras Blancas ; "Se tubo que hacer y se hizo" en Mendoza y Capitán Tula; uno en Segarra casi Domingo Arena; otro en Domingo Arena y Cuchilla Grande. Pálidos números frente a la proliferación en las zonas céntricas.
      El tablado de barrio era organizado por un grupo de vecinos, un club o un comercio, gratuito (cada vecino llevaba sus sillas) y al aire libre. Se financiaba con las rifas y las donaciones. Lo colectado se destinaba a pagar los premios de los conjuntos carnavalescos (cuando los pagaban) y los concursos de disfraces, además de los gastos de construcción y decoración. Lo esmerado y la competencia corría a favor del decorado al que se dedicaban renombrados artistas ya que podían recibir jugosos premios. En apariencia nada de comercialización y profesionalización durante las primeras décadas en las que sin embargo había una profusa actividad económica.
     Los "ajados" y lozanos memoriosos vecinos cuentan cómicas y audaces anécdotas sobre ellos a las que daremos en parte rienda suelta.
El corso en la terminal era "una verdadera romeria" "montañas de papelitos, serpentinas y monedas en el piso" "Ganamos un premio vestidos de gitanas en un carro adornado tirado por bueyes" recordaba Rafael Ruffone ; Victorio Pastorino, el padre de "Rayito" Duamel Pastorino, había hecho el "rodado". Ya en las décdas de los 50 y 60, actuaba Menecucho en el tablado de Mendoza "Se tuvo que hacer y se hizo", preguntó al público si les había gustado la función. Gritaban los vecinos que no y Menecucho "si no les gustó se pueden ir todos a la puta que los parió" Una vez en el tablado de Domingo Arena ) ex Avegno) los actores se vieron sorprendidos por un huevazo de un muchacho que fue corrido por la policia. Las anécdotas han de ser miles y lo sucedido en los tiempos de "Al carnaval del Uruguay" cuando el mundo aún no vivia la carnavalización cotidiana actual, una risible banalidad respecto a las costumbres del presnte.

BIBLIOGRAFIA y FUENTES

EL DIA; Febrero 1934
SD EL DIA; 19.....; DURANT, E; Si otros carnavales y otra gente.

TO: Testimonios orales vecinos de Piedras Blancas



miércoles, 7 de enero de 2009

Carnavales de antaño y hogaño en el Nordeste de Montevideo


Se acerca el carnaval más largo del mundo (unos cuarenta días de concursos y dos meses entre desfiles, corsos, llamadas y tablados ) aseguran los mitos nacionales. Lindo mito de identidad que por suerte no hace más que atraer turistas, afirmarla y no tanto promover la variedad y diversidad de los carnavales que a lo largo y ancho del país, se producen. Comparten con los de Gualeyguaychú, más de dos meses con sus implantaciones brasileñas y los de Bahía, otro tanto, entre Tríos eléctricos (causa de la estirada de fechas del carnaval bahiano) y afoxés, los record mundiales de extensión en el tiempo. El mito es lo que los pueblos recuerdan, una narrativa que intenta resolver contradicciones, atemporal y eterna, a menudo significativa de los tiempos heroicos : es la forma de los "carnavales de antaño"( los 500 tablados de los barrios de 1930 o los 160 de 1950 y aún los 100 de 1985) y la disfunción del de hogaño respecto de los relatos heroicos o su funcionalización en torno al Teatro de Verano, concursos cada vez más alejados de los barrios y a los nuevos renaceres de los corsos barriales.El mito es reforzado también por "todo el año es carnaval", pues los grupos carnavalescos son permanentes (actúan durante el año entero) y sus preparativos comienzan muchos meses antes de los días oficiales.

Se asocia a un conjunto de deformaciones: el carnaval es Montevideo, urbano y de ciudades, hay barrios carnavaleros y otros que no, murgas y comparsas son el carnaval, es una fiesta y fiesta popular,es de orígenes occidentales y cristiano;el origen de las murgas es gaditano, etc
Por ello, el Nordeste quizás ni merecería estar en esta historia o raconto a su favor. Pues carece y careció de murgas y clase obrera del lugar, parodistas y troupes, las comparsas son recientes y los conjuntos criollos son cosa del pasado. No obstante, además de su feria, una pequeña fama ya se la llevan sus corsos a partir de 1995 y gracias a la descentralización municipal, son multitudinarios, ganadores de varios premios e impulsores de la creatividad popular. Renacen y recogen una tradición municipal de larga data: algunos documentos la sitúan en la década de los 20
"Antaño" eran el binomio tablado de la terminal del tranvía Nro. 17 y el corso oficial municipal, u oficioso, es decir vecinal.Hogaño, el binomio se ha desplazado..... una cuadra, entre el palco del CCZ Nro. 10 y el mismo recorrido, de una sola ida, entre Repetto y Gral Flores. "Antaño" el apoteósico mito era de ida y vuelta, quizás porque al llegar a Gral. Flores debía regresar para continuar con el tablado iluminado por la corriente del tranvía. Era éste el tablado Piedras Blancas. No sabemos si ganaba premios. El que los ganaba por sus artísticos decorados era "El pandeiro está que arde" organizado por el almacén La Tabla en Cuchilla Grande y Gral. Flores, en la década de los 50.
Hogaño es un desfile de las reinas, carros alegóricos y cabezudos del desfile inaugural por 18 de Julio, es un concurso premiado vecinal y barrial de carros adornados, números y conjuntos populares amateur con trayectoria o espontáneos; y un desfile-recorrido de comparsas negras amateurs o profesionales.
Antaño también había corsos vecinales en Jardines del Manga. Hogaño, a partir de 1995, los hubo en los barrios La Selva y en la calle Tupá (ex Tanjerinos). Antaño una Comisión de Fiestas del Tablado Piedras Blancas organizaba los corsos y el tablado en la terminal.Encontramos información en la prensa a partir de 1923. Los concursos de conjuntos y los festejos eran muy originales. Ya que no había premios oficiales los premios los otorgaba cada tablado. En 1923 el tablado Piedras Blancas pagó $132 de premios llevándose las murgas $ 58 siendo las primeras: Vagabundos de Fibra ($15), Los Patos Cabreros ($10), Don Bochinche y Cñia ($10) Los Chiripitiflauticos ($10), etc. Un tablado de Agraciada pagaba 6 libras esterlinas al primer puesto. En Piedras Blancas un total de 24 conjuntos los recibieron, entre murgas,comparsas, parodistas, grupos criollos y máscaras. Considerese que un buen sueldo público de la época era de $ 100. Y que había entre 400 y 500 tablados para recorrer.
Un 18 de febrero el programa consistió en: hasta las 17 hrs. concurso de murgas, máscaras y agrupaciones; 18 hrs "gran baile infantil" con reparto de bombones; 21 hrs fuegos artificiales y 24 hrs.gran baile popular. CONTINUARA.